Reflexión!
Siempre, en cada etapa de mi vida, me afectó profundamente ver cómo algunas personas maltrataban a otras. Me dolía la discriminación, los prejuicios, el desprecio. Incluso aquellos que hacían bullying me daban pena cuando luego eran aislados: veía en ellos también una forma de dolor. Con el tiempo entendí que el mundo adulto no es tan distinto. Cambian las formas, pero el dolor sigue estando. Solo que ahora, los problemas deben ser resueltos por uno mismo. Y hay mucha gente que no está preparada para eso. Siempre quise ayudarlos. Siempre me dolió ver personas solas ante sus batallas. Me conmueve el obrero que destruye su cuerpo para dar de comer a su familia, aunque nadie lo note. Me llena de orgullo su sacrificio silencioso. La vida duele más cuando ya no te pertenece, sino que vivís por los tuyos. Hace falta mucho valor para abandonar los sueños, y aún más para seguir luchando por ellos cuando todo se pone en contra. Yo me aferro a mis sueños. No quiero ser todavía quien cargue con u...